jueves, 29 de mayo de 2008

América latina



Canto por la unidad latinoamericana


Parece que no habrá paz más nunca


desde aquel día en que desperté,


fantasmas tras fantasmas aparecieron


haciéndose notar en una pesadilla


de ambición y de poder.


La sombra del águila se alzó en vuelo


afilando sus garras en mi amanecer


de pronto sentí un estremecimiento


que me decía: Hermano, me quería muerto


en una pesadilla que voy a vencer.


¿Sabes hermano que daría todo?


Toda mi sangre negra y hasta mi oro


por calmar su agonía y su tristeza


la herida del costado está sangrando abierta


por la indolencia y la traición.


La miel de mis ojos sigue brillando,


junto con el azul de mis estrellas,


el rojo de mi sangre sigue blandiendo


la verdadera causa de este proceso


de amor y comprensión.


La sombra del águila aún no se rinde


y bate sus alas con indignación


el caminante cuida de la sangre negra


marcando la ruta por las estepas


para que el cóndor vuelva a volar.


¿Saben mis hermanos que daría todo?


Toda mi sangre negra y hasta mi oro


por calmar su agonía y su tristeza


la herida del costado aunque sigue abierta


será sanada un día con nuestra unión.


La hierba